Todos
los niños son seres completamente diferentes e independientemente de sus características, TODOS son seres completamente capaces
de desarrollar su máximo potencial...¿cómo?, proporcionándole la posibilidad de lograrlo.
El primer error que tendemos a cometer como adultos, es
etiquetar cualquier conducta que no entre en los parámetros de "normalidad" estipulados por la sociedad, pero hay que
recordar que etiquetar es LIMITAR y un niño se convertirá en aquello que promovemos.
Los términos que más usamos son:
"Tonto", "vago", "niño problema", "agresivo", "distraído",
"grosero", entre otros.
La conducta
de un niño está completamente ligada a su medio: familia, escuela y sociedad, lo que significa que éstos 3 aspectos son
los principales responsables de los "cambios" que sufre el menor, que solo son señales que el niño manda para advertirnos
que tiene NECESIDADES DIFERENTES.